Para el docente

¡A leer!

La producción y comprensión de discursos orales y escritos son capacidades que incumben a todas las asignaturas. Es en la escuela donde se aprenden y desarrollan las diversas estrategias para ejercitarlas.

 

Comprender un texto implica conformar una representación mental de su contenido y poner en funcionamiento una serie de procesos cognitivos, que suponen distintos niveles de comprensión.

 

Una lectura literal, de superficie, recurre a ciertos mecanismos diferentes de los que se necesitan para una lectura más profunda. Este tipo de lectura implica realizar inferencias y apreciaciones críticas de lo leído, por ejemplo, y hasta puede ser un disparador para realizar nuevas producciones personales.

 

Estos procesos cognitivos deben promoverse desde el Nivel Inicial, para que los estudiantes sean capaces de leer de manera autónoma, ya que “la comprensión lectora es una capacidad que se encuentra en el eje de todas las actividades de comunicación y de aprendizaje, ocupando un lugar central en la vida y en la escuela. En la vida, porque constituye una de las vías principales para la asimilación de la experiencia acumulada por la humanidad; en la escuela, porque su apropiación favorece el desarrollo intelectual y afectivo del estudiante”.

 

La lectura es una actividad cognitiva de alta complejidad, en la que intervienen diversos factores, lingüísticos y culturales, que se consolida con el trabajo áulico sistemático y compartido con los pares. El propósito esencial de la escuela es hacer extensivas estas capacidades de comprensión más allá del ámbito escolar para formar ciudadanos críticos.

 

Por esto mismo, un evento de interés global como el Mundial de Fútbol es una buena oportunidad, la excusa perfecta, para aprovechar el fervor que genera y acercar la lectura a los chicos.

Mediante seis secciones –Estadios mundialistas, Los que van al mundial, Jugadores mundialistas, Argentina en los mundiales, Anecdotario mundialista y Rusia, decime qué se siente– y con una batería de recursos que estimulan la curiosidad, se abordarán contenidos culturales, históricos, geográficos, científicos e incluso matemáticos.

Tras la lectura de los textos, los alumnos tendrán que responder una trivia, lo que le suma un carácter lúdico a esta secuencia. Podrán comprobar no solo cuán correctas son sus interpretaciones sobre el texto, sino que el Mundial …¡también se juega en la escuela!

 

¡A jugar!

La trivia es un juego de habilidad donde el jugador debe contestar preguntas sobre un tema específico. Cada pregunta tiene distintas opciones para elegir como respuesta, además de un valor en puntos y un tiempo estipulado para su resolución.

 

Los alumnos pueden resolver las trivias del Mundial en clase, en la sala de informática o en sus casas. Para jugar, solo necesitan una conexión a internet. No es necesario que todos jueguen y pongan a prueba sus conocimientos al mismo tiempo, puede ser un juego asincrónico. Si no se cuenta con una conexión a internet, tanto los textos como las trivias se pueden imprimir.

 

Cada trivia está conformada por quince preguntas. Al finalizar, los alumnos reciben un puntaje por la cantidad de aciertos. Luego pueden elegir volver a jugar para mejorar su puntaje o revisar sus respuestas, para ver cuáles resolvieron bien y cuáles no. También pueden compartir los resultados en clase con sus compañeros.

 

Para realizar las trivias del Mundial elegimos Educaplay, una herramienta gratuita de la web que permite crear actividades interactivas de forma rápida y sencilla, y que no requiere que los alumnos se registren.