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Croacia quiere seguir sorprendiendo

Con los penales como aliados, los balcánicos derrotaron a Rusia y se metieron en semifinales por segunda vez en su historia.

No hay caso: parece que Croacia tiene que sufrir para poder gozar. Los dirigidos por Zlatko Dalic, al igual que contra Dinamarca, jugaron 120 extenuantes minutos ante Rusia sin poder quebrar la igualdad, pero terminaron imponiéndose en la tanda de penales para alcanzar, de este modo, las segundas semifinales de su joven historia. La primera había sido en 1998, con aquel inolvidable equipo de Suker, Boban, Prosinecki, Asanovic, Jarni y Ladic, entre otros.

El partido empezó parejo, pero Rusia pegó primero a los 31 minutos, con un golazo de Cheryshev. Croacia empató enseguida, a los 39, con un cabezazo de Kramaric, tras centro de Mario Mandzukic. El segundo tiempo mostró a los locales más replegados y a los visitantes con la tenencia, pero sin profundidad. De ese modo se llegó al inevitable período suplementario.

A los 11 minutos, el rubio Domagoj Vida metió un cabezazo cruzado y Akinfeev, confundido por una maraña de jugadores en el área chica, la vio pasar hacia la red. Dos a uno que parecía definitivo. SIn embargo, Rusia fue a vender cara la derrota y encontró el empate con otro cabezazo, esta vez de Mario Fernandes.

Nerviosos y agotados, los dos equipos fueron a definir todo en los penales. Y se lo llevó Croacia, que tuvo un error menos que su rival. El disparo decisivo quedó, al igual que contra Dinamarca, a cargo de Ivan Rakitic, quien definió con gran serenidad. De este modo, el equipo de Dalic se metió en semifinales y el miércoles, ante Inglaterra, buscará entrar en la historia grande.