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Bélgica, en una gran remontada

Cuando parecía que Japón daba el batacazo, los Diablos Rojos reaccionaron y se llevaron un partidazo.

Todo el mundo futbolístico se venía deshaciendo en elogios para Bélgica, que había ganado los tres partidos de su grupo y aparecía como amplio favorito para su duelo de octavos ante Japón. Sin embargo, los nipones plantaron bandera, mantuvieron la igualdad en la primera etapa y en el comienzo de la segunda pegaron dos veces, por medio de Haraguchi, a los tres minutos, y de Inui, a los siete. Aturdida, Bélgica se fue al ataque y descontó a los 24, con un cabezazo de carambola de Vertonghen. Cinco minutos más tarde, Fellaini le puso sus rulos a un centro y logró la igualdad. En el último cuarto de hora el partido se volvió apasionante, de ida y vuelta. Estaba para cualquiera, pero en una contra fulminante, Lukaku, con gran lucidez, dejó pasar la pelota entre sus piernas y Chadli la empujó a la red. Así, con drama y emoción, Bélgica alcanzó los cuartos de final, instancia en la que deberá lidiar con un durísimo rival: Brasil.