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Rusia, a todo gol

Los locales fueron nuevamente contundentes y quedaron a un pasito de la clasificación. Egipto, casi afuera.

Era un partido fundamental para las aspiraciones de ambos. Con la victoria, Rusia quedaría con un pie en octavos. Los faraones, por su parte, no podían permitirse otra caída. En ese combo de necesidades, los locales desempolvaron la contundencia que habían mostrado ante la débil Arabia y ganaron 3 a 1. Tras un primer tiempo parejo, al minuto del complemento Zobnin pateó cruzado y el egipcio Fathy, en una desafortunada acción, batió a su propio arquero. Poco después, Cheryshev anotó el segundo, y casi enseguida, Dzyuba sentenció el duelo con el tercer tanto local. Egipto, golpeado, solo pudo descontar mediante un penal convertido por Mohamed Salah, su figura, que jugó como titular pero no pudo hacer demasiado para evitar una derrota que dejó a su equipo casi eliminado.